lunes, 22 de septiembre de 2008

Videojuegos


El profesor nos mandó a escribir un artículo sobre el arte. Decidí escribirlo sobre si se pueden considerar arte los videojuegos.

Comenzando con la creación de la consola del juego Pong para el hogar en los años setenta, los videojuegos se convirtieron en una fuente de entretenimiento práctica y popular. Han cambiado mucho desde entonces. De una bola que se movía de lado a lado sobre una pantalla negra a juegos de guerra con imágenes e historias impresionantes, tal ha sido la transformación de los videojuegos. Pero, ¿a partir de qué punto pueden ser considerados como arte?

Es un tema que se ha discutido bastante. Por ejemplo, en un artículo en Newsweek, Jack Kroll dijo que "los videojuegos pueden ser divertidos y gratificantes en muchas maneras, pero no pueden transmitir la complejidad emocional que está en la raíz del arte". Su aseveración no se podría cuestionar sobre juegos como Mario Bros., donde la idea es llegar del punto A al punto B. Pero pregúntele a un fanático de la serie de juegos Metal Gear si ésta transmite "complejidad emocional" y obtendrá una opinión muy diferente.

La creación de los primeros videojuegos tenía propósitos prácticos y comerciales. El primero fue creado para que los visitantes de un laboratorio no se aburrieran. Era una versión virtual del tennis de mesa, algo que Nolan Bushnell mejoraría más tarde con Pong. Se crearon muchos juegos como ése a través de la década del setenta. La competencia entre las diferentes compañías llevó a que se crearan aparatos cada vez más sofisticados para mejorar la experiencia de juego, pero la preocupación por la estética de los juegos estaba todavía en un segundo plano. Una instancia que evidencia esto es la creación de Cosmos por Atari. Éste utilizaba hologramas para mejorar su apariencia, sin embargo, por no aportar nada al juego como tal, nunca salió al mercado.

La lucha entre fabricantes por ser los primeros siguió empujándolos a crear y utilizar mejores tecnologías. A partir de los ochenta, se esfuerzan por crear juegos más atractivos visualmente. Cada año salían nuevas consolas, unas más populares que otras, con alguna característica de diseño nueva que revolucionaría a la industria. Así los consumidores brincaron de Colecovision a Nintento Entertainment System a Sega Dreamcast a PlayStation, hasta lo que vemos hoy en tiendas y hogares.

Consolas como el PlayStation 3, y antes el PlayStation 2, permiten juegos más ambiciosos, con un mayor valor artístico. Un ejemplo es la belleza visual y el sentimiento que transmite la serie de Final Fantasy. En una encuesta realizada por Bowen Research sobre el impacto emocional de los juegos, esta serie fue mencionada por jugadores como "la más emocionalmente rica". La décima parte de ésta trata temas como la relación entre padre e hijo y amor. "Nunca olvidaré…el corazón roto de Yuna al final de Final Fantasy X", dijo uno de los participantes de la encuesta.

Hay un equipo gigantesco detrás de este tipo de juegos que incluye directores, escritores, programadores, diseñadores, ilustradores, músicos, actores, etc. Es semejante al equipo de producción de una película. Muchos consideran que si el cine se considera un arte, los videojuegos deben tener el mismo reconocimiento. La diferencia entre uno y el otro (en juegos como Final Fantasy) está en que el consumidor no es solamente espectador, sino que forma parte activa de la acción.

La última entrega de Metal Gear, Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es un ejemplo del punto al que han llegado la creatividad y ambición artística de los fabricantes de juegos. Al igual que en otros, los jugadores controlan al personaje principal cada vez que hay una batalla. Éstas son intercaladas por videos en donde avanza la historia. Es una compleja que presenta temas como la guerra y la tecnología, con sus implicaciones morales.

Todavía el jugador tiene que llegar del punto A al punto B, pero ya no se trata únicamente de eso. Los consumidores de videojuegos se han vuelto más exigentes y, a pesar de que todavía disfrutan de juegos como Pac-Man, las mejores críticas las reciben aquéllos que brindan una experiencia completa. Un fanático dijo: "Busco un juego que no sea genérico, que sea original. Me gusta que tenga una buena historia…pero que también pueda explotar unas cuantas cosas".

domingo, 21 de septiembre de 2008

Se acabó

Se acabó el verano...hace tiempo, exactamente dos meses. Pero este blog continuará porque qué carajo, ya está aquí.
De ahora en adelante voy a postear lo que escribo para una clase de periodismo, y quizás cualquier otra cosa que se me ocurra.
Me parece que le tendré que cambiar el nombre.