Me parece que en el 2008 cuando una persona piensa en vampiros piensa en un hombre o mujer perfecto físicamente, con mucha labia y quizás con acento bonito. Alguien como Edward Cullen. Definitivamente no como Count Orlock, el vampiro de Nosferatu.
Count Orlock representa la idea original de lo que era un vampiro: un monstruo. Eran creaturas horribles que buscaban hacerle daño a los humanos. Por el contrario, los vampiros de las películas de ahora esconden su monstruosidad detrás de una apariencia bonita. Además han sido humanizados: se enamoran, sufren, etc.
Leí comentarios en donde se critica este vampiro "sexualizado", pero a mí me gusta más. Es más divertido y peligroso porque, como aprendí con Twilight, atraen a sus víctimas fácilmente. Pero también me gustó Orlock porque es el vampiro más feo que he visto y si que daría miedo verlo por ahí.
Esto no tuvo punto alguno, pero no importa. Los vampiros están de moda.
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